Me dueles desde la frente hasta el sexo

Me dueles desde la frente hasta el sexo
Aún más: le dueles a mis piernas y a mis dedos
Estás inclemente asechado mis sombras
Envistes mi piel con espasmos feroces
Eres una bestia de ardiente ropaje
y tus aullidos me llegan a las sienes.
Y espantando todo a tu paso tomas mis ansias...
las rompes sin misericordia
como si mi vientre no tuviera sueños
Pero no creas, si me agobia tu abrazo
no es por la incomodidad de tus travesías
o por la humedad de tus besos
es por la llaga que me abres
al despertar en dulces rayos la mañana.

