Diferente
Navidad 2007.
Los días lejanos me parecían eternos cuando realmente fueron efímeros. El hoy es lo que tengo/tenemos y no se puede vivir más que en función de eso. Ayer quería todo con la rapidez volátil de las aves, ahora ansío el paso lento de las horas para tenerte más tiempo entre mis brazos.
Gracias. En todo momento, por todos los momentos, en este instante, porque es hoy que debo decirlo. Mañana es una simple suposición, nada más que eso. Hoy es imperante porque es lo único que me queda después de ti, de esta noche especial que jamás había sentido especial. Sueños rotos, lagrimeos necesario o inútiles, pero lagrimeos que sonaban a queja barata porque no tenía, porque no estaba, porque no podía, porque todas las muecas mudas del mundo se resumían sobre un teclado y nada más que hastío. Pobre de mí.
Ya no quiero tener más hastío, ni miedo,ni desesperanza. No hay caso cuando estás a la puerta de algo grande, de ti, de la sensación de vivir constantemente algo que "difiere" de todo lo demás. Sí, diferente, pero igualmente único y viviencial.
Estoy viva y por primera vez en años, soy mujer.
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Feliz Navidad, mi vida.

