miércoles, junio 25, 2008

Atardecer

Hay una tristeza terrible en todas las cosas. Hay una tristeza enorme en mí y no sabe aún cómo salir. Está atrapada en los espacios de la conciencia, tras el atardecer de ojos que van perdiendo su color.

Y todo es oscuridad, una visible espera porque no llega nada. Un miedo absurdo pero que habita en mí. Sueño entonces con la hora de abrirme el pecho y desterrar de mi sangre el dolor.

Estoy cansada de mirarme con tanto reproche y con tanta amargura porque esta nube que soy, herida, no es la clase de lluvia que pretendí ser.

Hay una tristeza que nos alcanza y necesito destruirla, como a los kilómetros o a los mitos. Yo que siempre he podido todo, que soy todo y lo tengo todo… me voy perdiendo entre la nada.

Ahora más que nunca una batalla se despierta en mí...es la conciencia que se bifurca y es grieta obtusa que hace surco dentro de mi piel.

3 comentarios:

amor dijo...

fuerza

a veces las batallas y las guerras las vencemos sin saber cómo

fuerza

y amor

Methos dijo...

Hay días así...

Capitán Melcocha dijo...

El amor crea al héroe, y si es de verdad heróica la hazaña mutua, el amor despierta aún más fuerte cuando los dolores más nos ahogan.
Que a veces en esas bifurcaciones hay que elegir. Y yo creo que el corazón ya de antemano sabe lo que quiere, y si está acorde a lo que la mente dice que es correcto...pues adelante y sin miedos...
Que después de todo, X Woman es una super heroína, no??