miércoles, mayo 07, 2008

Hay días que...

Uff, uno de esos días pesados: con sueño, con tos, con calor, con nostalgia, con el jefe... MEP, sí, el confisgado MEP de pacotilla. Mi mamá diría "mijitaa, no sea así, agradézcale a Dios que tiene trabajo". Pero es que a mí no me entra ya la esperanza con nada. La esperanza de que el sistema cambie, de que la educación no sea más un medio de desinformación, de que los estudiantes piensen o siquiera deseen querer pensar, porque ya ni eso. No es que los subestime, es que los critico por apáticos y por severamente conformistas (por supuesto que no todos son así-gracias a Dios!-)

Y bueno, sí, hay días en los que uno sale contento del trabajo. Hoy, después de todo, no salí tan mal, y ya en el taxi llevaba yo una sonrisa de oreja a oreja y zas!! El disco rayado: "-¿Y cuánto tiempo estuvieron de vacaciones?-" Dijo el taxista.

Abrí los ojos como boca de cocodrilo y lancé un super y recargado: -¿QUÉ?

"Definitivamente este no es mi día", pensé. El taxista puede estar seguro de que en la vida le llamaré para un aventoncito que gracias a mi trabajo le pago, a duras penas, claro, porque al MEP a veces le da por no pagar bien. Estuve tentada a darle una grossa explicación sobre las razones de la huelga, sobre el derecho constitucional que tengo de defender mi trabajo, mi profesionalismo, mi aumento (sí, ¿por qué no?) y las matadas en la U. Porque claro, la gente se cree que a uno le regalan el título, que ser profesor es como mascar chicle y eso se lo debemos a las universidades privadas que sacan docentes que no saben ni en qué año nos "independizamos". Todo mal.

Estuve tentada a dejar la cortesía de lado, a abrir mi bocota, pero no, me ganaron la delicadeza y las buenas costumbres (ejemm) y pensé en dejar las palabrotas para el blog (jejejeeejej)

Es una pena que la gente siga tan desinformada y yo tenga que pagar por ello. Pareciera que es más importante estrenar telenovela, ver al oso panda que hace piruetas y sufrir por los ex-posibles jugadores de la ESE que mirar, atender, criticar o solucionar lo que verdaderamente importa.

Vivimos en el opio de la información mediatizada, la politiquería y la farandulilla que ahora también baila y canta. Y nuestros estudiantes reproducen estos patrones; se desviven en un mundo de tecnologías, IPod, celulares y demás chunches que los mecanizan. ¿Dónde está ese anhelo por ver más allá de sus narices, las ganas de buscar soluciones a las problemáticas del contexto que les rodea, de disfrutar de su juventud con entusiasmo y no con tanta pereza?

¿Cuándo llegará el día en que los docentes dejemos de ser los obligados altruistas que deben defender la educación nacional mientras muchos aún no gozan de sus salarios, cuando tenemos que ir a las oficinas del MEP casi como mendigos a pedir lo que por derecho nos corresponde, cuando se nos trata con indiferencia y desconsideración después de 4 horas de hacer fila para un simple trámite?

Eso es lo que hace que a uno, de pronto, le de por pensar que tuvo un mal día.

4 comentarios:

Capitán Melcocha dijo...

No te enojés!! si hay mucha gente que no se pone en los zapatos de los demás antes de comentar, y me incluyo porque a veces yo también me la pelo sabroso y luego me arrepiento de lo dicho o hecho.

Y pues sería una discordancia negar la importancia del sector magisterial en el desarrollo de la nación costarricense. Por Dios, si gracias a ustedes nuestros hijos saben leer y escribir con un nivel de educación increíblemente alto. Pero bueno, a veces es facilísimo criticar, y dificil reconocer lo bueno.

NihilEgo dijo...

lo que hace a las minorías especiales es, precismente, que son minoritarias.

conversaba con una de las entrenadoras en mi examen de inglés ... ella es canadiense, y me contaba que en canadá, extrañamente, las minorías son las que tienen mayor influencia y poder político. es como si ser parte de una minoría te convirtiera también en elite. bueno, acaso no es esa la gracia?

no debería ud desanimarse. muchos más de los que ud piensa saben el verdadero valor de su esfuerzo y su profesión.

es cierto, completamente cierto, que al sistema educativo institucionalizado lo que menos le interesa es, precismente, educar. pero esta ud, también, en una privilegiadísima pocisión, puesto a que tiene el primer asiento frente a los estudiantes para recordarles eso que a ud le ha costado años comprender: que la "educación" contemporánea no es sino un medio de opresión, y que deben aprender a utilizarla para su beneficio, sin quedarse dentro de ella. ser profesor es tener realmente las herramientas a mano para poder cambiar las cosas para las futuras generaciones.

y sí, entiendo también que a muchos ni siquiera les interesa, ellos ya han sido esclavizados, sus padres ya han sido esclavizados y les enseñan a vivir como esclavos, su mejor aspiración se convierte en tener el mejor celular, el mejor auto y ver a la S ganar. qué S ni qué ocho cuartos, si son mas malos los culkiaops!

y de ahi la primera frase del comentario. las minorías son minoritarias, no hay nada mejor que recordar ello para aprender a valorar a cada uno, a cada pequeño amigo que encontramos en el camino, con quien podemos realmente conversar, y entablar una relación rica, más allá de lo obligado profesor-alumno.

y bueno, si de minorías se trata, qué minoría más rica que una que se compone de dos, ud y yo. qué más importa? para mí, nada más.

besos.

Otra vez a viajar al olvido... dijo...

hay dias que no tengo ganas que sean dias...

Cristina VR dijo...

¡Ay Marcela! Tiene toda la razón. Le cuento algo, una vecina mía, profesora del Tec, le preguntó exactamente lo mismo a mi mamá... Pero, mi mamá no tiene blog entonces le soltó la retahíla de una vez.
Es cierto, la sensatez no es bienvenida dentro de esa farandulilla de la que usted habla, dentro de la prensa capitalista, ni la politiquería. Todos ellos juntos nos bombardean con anuncios, "opiniones", discursos demagógicos que nos idiotizan hasta que no podamos pensar más que en consumir y someternos a todas las ideotas que a ellos se les ocurra.
Por otra parte pienso que los estudiantes han pasado muchos años domesticándose en el colegio y por eso sólo piensan en su musiquilla reguetonera, en caerle bien a no sé quién y todo eso que es tan frívolo. Lo bueno es que existen personas como usted que aspiran a más y le aseguro que mínimo varios agradecen ser sus estudiantes. Es triste ver (volviendo al tema de por qué muchos a muchos no les gusta leer), por ejemplo, que nos asignen textos que en definitiva no están a nuestro alcance. Digo, un día de estos comencé a leer El reino de este mundo y me dí cuenta que no estaba entendiendo NADA. ¿Por qué? Pues porque a mí nunca me han enseñado nada de historia latinoamericana! Y para hacerla toda, Alejo Carpentier posee una cantidad de vocabulario para admirar... Claro, si a mí en Estudios Sociales alguna vez me hubieran enseñado la verdadera historia de nuestro continente, estaría encantada de leer ese libro, porque lo podría disfrutar! Por eso siempre tiendo a pensar que los del MEP no saben ni dónde están parados.
Pero Marcela, si en este país hay gente fuerte son ustedes los profesores. Solos, SOLOS, lograron ganar la huelga, solos han ido abriendo camino a través del mundillo de la mediocridad, solos han hecho que la estupidez humana en CR se aleje del infinito.
Bueno... mejor me despido sino este comentario se va a hacer muy extenso.

Saludos!