martes, mayo 29, 2007

Sobre Estar y Ud.

"Qué lindas las bellotas, están juntitas"


Ud vino hoy. Aun cuando yo pensaba que no vendría, vino.

Es que Ud en realidad no se había ido. Siempre estuvo o me llevó consigo. Ud no se detuvo a dejarme en alguna banquita de Concepción. O en el ceral, o en la mesa de Pas, o en la ira o en el miedo o en el frío de estos meses. No Ud me llevó dentro.

Ud vino y yo estaba cuando se suponía que yo no iba a estar porque yo a veces juego de muy "guevoncita" o juego de "matona", de "valiente", vaya! Ese cuento no me lo cree nadie. Soy como una cántara que se derrumba, como un cristal fraccionado, como una copa de vino derramada como un aguacero, como un mar inagotable.

Ud vino y sentí que un oleaje se levantaba en todo mi vientre. Y tuve miedo. Miedo de atarlo, de desplomarlo con toda mi fuerza, con toda mi potencia contenida. Tuve miedo de aplastarlo con tanto amor.

Ud vino y la costumbre...costumbre traicionera, rutina malsana pero ud no vino por eso, vino porque yo lo necesitaba, porque me necesitaba porque somos un NOSOTROS, porque las despedidas frías tienen un sabor amargo, porque- como dice Ud- uno no se puede marchar dejando tantas palabras por decir.

Ud vino a sentir mi dolor tan agudo como el suyo, porque UD me adivina, porque Ud me sabe, porque Ud me quiere. Sólo los corazones que se aman entienden el silencio del otro.

Ud vino y yo estaba. Ud vino y me encontró situada en la réplica de mi eco, en la plenitud de mi nostalgia, en la casa verde que me atrapa, entre un vestido rosa y una mirada herida. Ud vino y me halló porque en el fondo yo también estaba, yo no me había ido, porque pensé en la huida y mientras pensaba ya no pude moverme, ya no pude irme.

Ud vino y se ha ido. Y yo me quedo amándolo tanto como siempre porque no estamos solos.


La Marce

domingo, mayo 27, 2007

Sobrevivientes de las sombras

Para vos y yo, porque hemos sobrevivido.

Una flor que muere
amarillo estruendo de soles asesinos
carne marchita
pantallas sexuadas
en lunas que saben mejor El Amor,
que las sombras
las que se asoman
a la luz...
temerosas, porque las hieren
los besos lenguados
de los sobrevivientes.

Son criaturas impuras
sangre necia que existe
estirpe endeudada con la felicidad
Gente que muere todos los días
sin más placer que
su propia flatulencia.

jueves, mayo 24, 2007

Lolita*

Llegué a casa temprano. Había demasiado silencio. Las luces apagadas y esa extraña sensación de calma antes de una tormenta. Encendí una de las lámparas de la sala. Al hacerlo, por el rabillo del ojo distinguí una sombra que pasó por una de las puertas. Me asustó. Fui hasta la cocina y busqué dentro del cajón el cuchillo grande de la carne. No estaba. No revolví demasiado. Agarré el de cortar pan y me di vuelta. Lo tomé fuerte con las dos manos. Entonces oí un sollozo. Comprendí que algo malo estaba sucediendo. Temí por Lucas y por mi hija.


Caminé en la oscuridad, lenta, temblorosa. Llegué al cuarto de Lolita. No estaba en su cama. De inmediato corrí a nuestra pieza. La puerta estaba entreabierta. Con el pie la fui empujando. Un ruido eterno a engranaje mal aceitado y mis deseos de silencio me pusieron la piel de gallina. No obstante, antes de abrirse por completo, ingresé. Y en la cama… la visión más espantosa de mi vida. Allí estaba Lucas, con la cabeza ladeada, los ojos abiertos. Su cuello tenía un tajo y la sangre todavía no coagulada seguía saliendo. Su cuerpo temblaba. Contuve mi grito de terror y me obligué a seguir. "Dios, que no le haya pasado nada a mi hija". Entonces la vi. Estaba al pie de la cama, con la cabeza entre las piernas, toda acurrucada y con su ropa ensangrentada. Corrí hasta ella… pero me detuve cuando vi en su mano el cuchillo que faltaba en la cocina. Me quedé paralizada. No podía ser. No era posible. Ella levantó su mirada y me observó. Nuestros ojos se enfrentaron. No sabía qué hacer.


Ella se incorporó lentamente hasta quedar de rodillas sobre el colchón. Extendió su mano con el cuchillo hacia mí y dijo: ¿Es que no me lo iban a decir nunca? Se bajó de la cama. En ningún momento desvío su mirada. Yo permanecía quieta, todavía sin asimilar la muerte de Lucas. Se detuvo a centímetros y me clavó el metal en el estomago. Sentí frío. Y miedo. No a morir. Miedo a no importarme nada. ¿Me salía sangre de la boca? Quizás.


Todavía con dolor en el vientre, le pegué con el mango de mi cuchillo en la cara, dos, tres veces. Cayó al suelo. Seguía siendo una niña de 7. Me agaché sobre ella y la acuchillé en el pecho. Le traspasaba sus débiles costillas como manteca. Sus pulmones, su corazón. Me miraba. Antes de morir, se lo dije. "¿Es lo que querías saber? Maldita". Y la asfixié con mis manos en su cuello. Luego caí sobre ella. Y mientras la oscuridad también se apoderaba de mi vida, en agónicos susurros se lo seguí repitiendo hasta el olvido. Sos adoptada… adoptada… adopt……


* Este es un cuentito que hice** hace mucho tiempo para un concuroso*** de dudosa procedencia en alguna, tambien dudosa, página virtual.

**Colaboración y Edición de Lucas Cohen.

***Aún no sé en qué lugar quedé! jajajajjajajaj..

:P

miércoles, mayo 23, 2007

La "Mono-Cachetón"*


Durante mi adolescencia fui bastante gorda (olvidemos el gordita, eso no aliviana las verdades) Nunca fue fácil, muy pocas veces agradable y básicamente no fue para nada una experiencia enriquecedora. Sin embargo, aún con ese "pequeño" gran detalle, no tuve problema alguno para socializar. De hecho, mis amigos más ítimos los gané durante esa época.

Respecto a mi apariencia, nunca recibí un desprecio o una grosería de parte de mis compañeros o amigos queridos. Curiosamente (¿curiosamente?) las insinuaciones sobre mi peso y mi aspecto las hacían algunos familiares. Pero de nadie escuché un improperio o apodo malsano o grosero.

Recuerdo que me decían "gordita" "chelita", "marcelita" porque siempre fui la -ITA en todo, parecía institución de bien social, ayudando, de acá para allá con las broncas amorosas de mis amigas y las historias burdas de mis compañeros.

Así, los apodos nunca resultaron un asunto tenebroso para mí....hasta hoy.
La (tu) "Mono-Cachetón".

Y es que no es un apodo inocente, no es un apodo espontáneo, no es un apodo jocoso, no es un apodo simpático, no es un apodo amistoso, no es un apodo carismático, no es ni siquiera un apodo brillante!

Es un apodo cruel, porque su intención es cruel.

"Y qué importa si te dicen "misa". Las cosas se toman de quien vengan" Dice la gente; dicen los que te aman para que no te sientas mal. Sin embargo, no siempre es fácil (hay días cansados en donde una mosca parece dinosaurio) afrontar que alguien que no me "suma ni me resta" diga algo así.

Y pienso en la Tolerancia, pienso en MI tolerancia, en SU tolerancia, en la NUESTRA. ¿Por qué alguien te lastima sin razón? ¿O la hay, sin darte cuenta, existe esa razón recóndita, secreta?

¿Qué sentimiento escondido hay detrás de un apodo hiriente? ¿A quién hiere?, ¿al que lo recibe o al que lo lanza como un latigazo certero sobre la espalda? ¿Por qué nace? ¿Cómo muere? ¿Lo mata el receptor? ¿Matarlo mata? ¿Sufrirlo es perder el tiempo? ¿Y los sentimientos, quién los aplaca? ¿Qué siente el emisor? ¿Se complace en la burla? ¿Disculparse (ja!) lo aminora? ¿Sirve de algo disculparse o disculpar palabras sin valor, destructivas? ¿Para qué escribo esto, por qué lo hago?...

¿Estoy molesta? . ¿Sirve de algo estarlo? No. ¿Vale la pena? No me importa.

La tarde es cálida. Las chicharras se escuchan hirientes a través de los árboles. El calor parece aplacerse. Ni hambre, ni sueño, ni descanso...pero la "Mono-Cachetón" tiene mucho trabajo acumulado y el tiempo es oro.

L_M
Nota 1: Al parecer no es "MONO... es "GNOMO CACHETON". Gracias.
Nota 2: NO necesito escribir esto para que la gente venga a REAFIRMAR ninguna autoestima, menos la mía. El apodo no tiene que ver con mi apariencia física... lo que se menciona en los primeros párrafos no sobrepasa mi vida actual. Respecto a mi forma de ser, muy pocos me conocen fuera del blog. Los que me conocen DE VERDAD son los que sabrían "juzgarme" ( y ni eso) mejor.
Nota 3: Mis estimados lectores (esto es para ustedes): De ninguna forma este texto es una manera de parecer una doncellita en peligro, eso queda para las Greta Garbo. Les agradezco montones sus comentarios.

domingo, mayo 20, 2007

La tía Lucha*



La tía Lucha no era muy hermosa. Alguna vez durante mi infancia escuché que en su juventud lo fue y mucho. De ella no se decía más que era soltera y que su estado se debía a una extraña dolencia.

De niña jugaba con mis primos en la salita rosada de mi abuela. Y ahí estaba la tía Lucha, siempre quieta, siempre intacta, como si no pudiera vernos. Por eso aprendimos a ignorarla. Conforme íbamos creciendo la tía se parecía cada vez más a un mueble de la casa. Nunca la determiné realmente hasta que una vez en medio de nuestros gritos infantiles la vi llorando. Tenía una enorme lágrima que lenta trataba de salir de su negro ojo izquierdo. Recuerdo que eso me impresionó tanto, que corrí a decídelo a mi madre. Ella ni se inmutó, siguió lavando los platos…

-Lo de tu tía no es del cuerpo, es del alma.

Finalmente me crecieron las caderas y terminé los estudios. Salí de casa de la abuela con una ilusión inquietante. Con mamá, la abuela y tía Lucha lejos, por fin sería libre. Emprendí el vuelo anhelante y si antes la tía Lucha era un cuerpo inerte ahora se había convertido en un vago recuerdo.

Algunas cartas ocasionales me revelaban las cotidianidades angustiantes de estas mujeres que tanto había amado y que traté de dejar en el pasado.

Pero las libertades no llegan como una lo espera y por eso el trabajo y el marido me resultaron peores cárceles. Ni los rosarios de la abuela ni los ayunos de mi madre pudieron librarme del divorcio. Y volví a casa imaginando un mejor futuro paras las tres y para la tía Lucha.

En casa de la abuela las tardes parecían interminables. Los atardeceres eran maravillosos y nada parecía moverse en esos instantes. Sentía que había vuelto a lo que tanto miedo me daba revivir. Pero era feliz en medio de todos mis sinsabores. La tía Lucha a veces me miraba con aire de deseo y la llevaba al patio, para que juntas disfrutáramos de las tardes amarillas, anaranjadas y azules… Más de una vez volví a ver la humedad en su mirada y una sonrisa mueca mientras sus manos parecían asirse con fuerza a la silla.

Luego de largas tardes compartidas con ella, las inquietudes me entraron en el pensamiento. Por qué la tía Lucha enferma, por qué soltera, por qué muda, por qué quieta, por qué segregada. Nunca encontré respuestas. Mi madre y mi abuela parecían dos seres frívolos ante la soledad de la Tía Lucha. Yo misma la olvidé miles de veces; olvidé quererla, presenciarla, indagarla, mirarla…

Después de tantos años acumulados la tía Lucha murió un día de octubre, lluvioso día de octubre. Y nos olvidamos de ella para siempre…

Al quedarme sola en medio de esta casa de puertas oscuras y salas rosadas, llegaron nuevamente las dudas y por más que busqué entre las pertenencias de mis féminas figuras de crianza, no hubo más que esfuerzos infructuosos; ni una foto, ni un carta, ni una constancia de ella, de sus años o de sus tristezas.

La tía Lucha quedó en el misterio al igual que en el silencio. El recuerdo de su figura etérea y su mirada húmeda no me dan tampoco respuestas… quizás sufrió la pena de un amor, quizás la ausencia, el pecado o la distancia. Como sea, la Tía Lucha continúa en la estancia rosada de la casa pero acá ya no hay niños jugando, ni atardeceres multicolores. Acá no hay nada más que su presencia intangible y yo de vez en cuando me siento como ella…



*Para mi amigo, el hombre Azul.

Diccionario tico D

D *

déle!: expresión para pedirle a alguien que avance o que le pegue a alguien.
dar en el clavo: acertar.
dar lata: molestar, fastidiar.
darse una matada: sacrificarse o esforzarse uno mucho por algo.
despichar/despicharse: (v.) 1) arruinar, averiar; 2) tener un accidente.
despiche: (m.) desorden. "¿Por qué está hecha un despiche la sala?"
se despichó Tere: cuando algo sale mal... muy mal.
detrás del palo: que no esta en nada, despistado.
dicha: (f.) suerte. "Por dicha se me ocurrió traer el paraguas...¡mirá cómo llueve!"
diez con hueco: engaño (alusión a una moneda perforada, sin valor). "¿Vos creés que me vas a meter un diez con hueco? No soy tan tonto. "
dolor de huevos: 1) persona muy presumida; 2) una tarea o actividad difícil o tediosa. "Coger café es un dolor de huevos. "
dos aplausos con natilla: dos tortillas con natilla.

*Para los que me pidieron continuar con el diccionario.

jueves, mayo 17, 2007

Si algún día olvido...


Para Granada

Si algún día olvido lo principal de la vida: el amor de Dios, de mi familia, de mi No familia; el amor de mis días entristecidos por la rutina; el amor que aún nace a pesar del trabajo mal pagado y la inutilidad del sistema.

Si olvido el amor aunque ya no tenga ánimo y tenga anemia, si olvido que las cosas simples no saben tan sabrosas como las que cuestan, o que las mañanas pensando en vos tienen mayor color...

¡Puchas! Si olvido que el amor es hablarnos, que vaya, que vengas, que digas, que nos (re)conozcamos, que estemos, que lloremos desconsolados sin poder abrazarnos más que con la mirada.

Si olvido que te tuve, que nos amamos; que entre sueños invictos alcanzamos algo menos cursi que las estrellas, algo más poderoso que nosotros mismos y nuestras limitadas limitaciones. Entonces, si olvido todo eso, es que nunca fui mujer para todo, para nada, que simplemente estuve muerta.

domingo, mayo 13, 2007

Desnudándome.



Más que sexo

Sexo
sexo sexo
sexo sexo sexo
sexo sexo sexo sexo

en la carne
en las bocas
en los vientres

Sexo
sexo sexo
sexo sexo sexo
sexo sexo sexo sexo

Cópula de sueños
----------senos
..........piernas
----------rodillas
..........vaginas
----------labios
..........dientes
sexo sexo sexo sexo.

Amor que transgrede gemidos
gemidos que transgreden paredes
paredes que oyen los vecinos
roces, sudores, movimientos, posiciones

placeres...

Y el sexo de las flores se estremence
ante el aullido fiero de un lobo a media noche.


Sólo sexo...

sexo sexo sexo sexo
sexo sexo sexo
sexo sexo
sexo...

degradante impulso
sin tus
labios encendidos

vacío inerte
sin tus
dedos incongruentes

nefasto ardor
sin tus
llameantes latidos.

término de todo
sin razón
miedo
asco
reproche.

Por eso quiero el sexo de tu amor
entre mis senos
mis noches
y mi vestido.


L_M


Nota 1. Sobre la foto, cuidado con lo que se mira y cómo se mira. Los sentidos pueden ser engañosos.

Nota 2. No sé mucho del sexo. Pero sé que sin amor es como un libro que abres con anhelo pero en realidad lo encuentras sin grafemas, vacío.

Nota 3. Beso al verde silencio de mi noche.

miércoles, mayo 09, 2007

Pasos para dejar el miedo



1. Recordar todo lo que lo quiero a UD.


2. Preguntarme "¿quién lo va a querer más que yo?"


3. Repetirme: "si nadie lo va a querer más que yo y él decide perderse todo este amor que tengo para él e irse con alguien más, ¡puta que es weon! no me merece."


;)

domingo, mayo 06, 2007

En mis sueños...


Llévame a tus sueños
vos que sos hombre
que sabes tocar
en el momento justo del tacto
Llévame

Vos que entiendes mis caricias
que comprendes el silencioso
momento de alejarnos
Vos que conoces mi cuerpo
más que mi angustia
o mi madre
o mi espejo

Vos que lo sabes
colina, fuente o valle
llevame a tus sueños...


...estoy esperándote.
***
Y esto es tuyo.